En el centro de un continente, o
mejor, en el centro de dos mundos casi tan parecidos como diferentes, Norteamérica
y Sudamérica, se encuentra el istmo que los une, la unión que reitera el gran y
eterno debate del norte-sur. En esa tesitura se encuentran nada menos que siete
países reunidos en sólo 522.760 km² con una población estimada de 46 millones
de personas enclavados en la denominada Centroamérica.
No debe cundir el pánico, puesto que el objetivo de este artículo no es hacer una clase improvisada de geografía, pero sí entender el contexto geográfico en el que se ubica nuestro caso de estudio, la República de Nicaragua.
Nicaragua no acapara grandes titulares, a decir verdad, no acapara ni grandes ni pequeños, parece que no sucede nada ni lo ha sucedido nunca, idea errónea por supuesto. Hoy, sin embargo, parece olvidada por los grandes medios de comunicación, centrados en Venezuela (¿Qué sería de los debates televisivos españoles sin este país?), Argentina o Uruguay por poner algunos ejemplos característicos.
La historia de Nicaragua no es nueva, comparte la mayoría de características con sus vecinos, los cuales la mayoría fueron colonizados y sometidos por Imperio Español, pero más tarde Nicaragua también fue sometida por el Imperio Mexicano hasta su independencia, una vez más parece que en cuanto a imperios la historia está muy servida.
Tras el intento fallido o de
escaso éxito como fue la República Federal de Centro América de la que
Nicaragua formó parte con otros países, finalmente se convertirá en un país
independientes, pero que, sin embargo, con el paso del tiempo y como una triste
tónica general de la región, Nicaragua sufrirá intromisiones en sus asuntos
internos por parte de potencias como los Estados Unidos o la URSS para llevar
al país a una determinada dirección.
Que no vuelva a cundir el pánico, tampoco es un artículo de historia, pero es imprescindible entender el contexto político-cultural en el que se ha movido y se mueve Nicaragua, le resultará mucho más sencillo al lector para comprender.
De lo que si va este artículo es
de analizar a Nicaragua desde un punto de vista técnico a través de tres
métodos como son Freedom House, Polity IV y Democracy-Dictatorship, pero sin
olvidar lo que estamos analizando y de que, la realidad es siempre mucho más
compleja que unas pautas concretas de clasificación.
Sin entrar en aburridos aspectos
técnicos de los tres métodos que probablemente al lector poco importará, (a no
ser que sea un aficionado de este tipo de cosas que todo es posible), es
importante decir que bajo sus propios criterios (diferentes entre sí) dichos
métodos de clasificación determinan si un país es democrático o no, sin embargo,
la vida real está llena de matices y por ende todos ellos incorporan clasificaciones
intermedias entre democracia y no democracia.
Siguiendo con la frase “más vale
una foto que mil palabras” el gráfico de la izquierda explica más claramente la
clasificación que siguen los diferentes métodos, siendo en el caso de D-D (Democracy-Dictatorship) la clasificación Type II se refiere a un caso dudoso, porque hay falta de datos que hagan posible el estudio, pero que sin embargo se considera dictadura a efectos de descarte.
De todas formas, en el caso de Nicaragua, y aplicando los distintos métodos el resultado sería el gráfico de la derecha.
La llamada
Revolución Sandinista fue un proceso comprendido entre 1979 y 1990 que derrocó a
la dictadura de los Somoza apoyada por Estados Unidos para controlar el país (similar
a los casos de Cuba, Grecia, Oriente Medio y un largo etcétera) y que implantó un
gobierno progresista de izquierda. Sin embargo, en 1990 ganó democráticamente una
candidata contraria a dicha revolución que implantó un paquete de medidas de carácter
conservador y liberal y es donde empieza la clasificación de los tres métodos
antes expuestos.
Los tres métodos dan
resultados distintos sobre qué fue Nicaragua en los años estudiados, pero hay
un patrón en común, el mínimo cambio y la progresión constante en todos ellos.
Siendo para Freedom
House un país parcialmente libre desde 1990 hasta 2013, para Polity IV durante
1990-1994 era considerado una anocracia y, por último, Democracy-Dictatorship
(DD) considera a Nicaragua una democracia en todo el tiempo estudiado.
En conclusión, no
hay una respuesta clara de qué es y que ha sido Nicargua de forma específica a
lo largo de su historia, el lector ha de escoger los métodos que crea
conveniente y creérselos o no dependiendo de su visión subjetiva de la
situación histórica y actual de la República de Nicaragua, lo que sí es
ampliamente aceptado es que no es una dictadura.
Como colofón final y
reflexión, que Nicaragua ya no sea portada de ningún gran periódico no implica
nada malo, es más incluso puede ser algo positivo, únicamente refuerza la
visión de que los medios de comunicación transforman la realidad, crean tendencia
y pone el foco en aquello que ideológicamente les interesa, que en la práctica no
necesariamente es lo más importante.
Agoney Acevedo Baute
Grupo 201
No expliques en absolut el perquè de les diferències entre les classificacions. Per què FH el considera parcialment lliure durant tot el periode mentre els altres el consideren una democràcia? Per què hi ha un canvi en l'index Polity IV? A què es deu aquest canvi? Aquestes són preguntes bàsiques que no contestes en el post.
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